La venta de alimentos en la vía pública es una actividad muy antigua, casi universal y que toma diversas formas en la vida diaria de las ciudades en los países en vías de desarrollo y ha tenido un crecimiento paralelo a la urbanización, que se ha acentuado con la crisis económica.
Se ha definido a los alimentos de venta callejera como "los alimentos y bebidas listos para el consumo, preparados u ofrecidos por vendedores no permanentes en las calles y en otros lugares públicos similares".